Desde el inicio de la Operación Furia Épica el 1 de marzo de 2026, el F-35 Lightning II ha protagonizado los ataques más exigentes de la campaña aérea aliada sobre Irán. Los cazas de quinta generación desplegados por la USAF y la Israeli Air Force operan contra los sistemas S-300PMU-2 y Bavar-373 que Irán lleva años perfeccionando.

Penetración furtiva en los primeros compases
En las primeras horas, escuadrones F-35I Adir israelíes abrieron los corredores para los bombarderos B-2 Spirit neutralizando radares de adquisición iraníes con misiles AGM-158B JASSM-ER lanzados desde fuera del alcance antiaéreo. La fusión de sensores del F-35 —radar AESA, infrarrojo EOTS y red MADL— demostró ser decisiva para identificar amenazas móviles sin comprometer la posición del aparato.


"El F-35 no combate solo: es el director de orquesta que coordina drones, misiles de crucero y cazas en un ecosistema letal conectado.
Bajas y limitaciones detectadas
CENTCOM confirmó la pérdida de al menos un F-35A de la USAF, presuntamente derribado por un misil Sayyad-4B al norte de Isfahan. El incidente reabre el debate sobre la vulnerabilidad del aparato ante sistemas que Irán habría recibido con asistencia rusa. Ningún avión es invisible para siempre.
Analistas del IISS señalan que el F-35 sigue siendo el caza más capaz del mundo en entornos de acceso denegado, pero que ningún sistema es invulnerable cuando el adversario lleva años estudiando sus firmas radar y térmicas. La lección de Irán se estudiará durante décadas en las academias de la OTAN.

