El 30 de marzo de 2026, un dron autónomo de Airbus despegó en un campo de entrenamiento del norte de Alemania, localizó un dron kamikaze, lo clasificó y lo destruyó con un misil guiado de menos de 2 kilogramos. Sin intervención humana. En nueve meses, Europa ha pasado de los PowerPoints a los hechos: la guerra contra los drones ya no es un ejercicio teórico.

"Un dron kamikaze cuesta 20.000 dólares. Un misil Patriot para derribarlo, 4 millones. Europa necesitaba otra solución — y la ha encontrado.
Bird of Prey: el cazador autónomo de Airbus
El Bird of Prey es un interceptor no tripulado basado en el dron Airbus Do-DT25. Con 2,5 metros de envergadura y 160 kg de peso máximo al despegue, es capaz de llevar hasta ocho misiles aire-aire Mark I desarrollados por Frankenburg Technologies. Cada misil mide 65 centímetros, pesa menos de 2 kg y tiene un alcance de 1,5 kilómetros — son los interceptores guiados más ligeros jamás fabricados.
Lo que hace especial al Bird of Prey no es solo su hardware, sino su autonomía. En la demostración del 30 de marzo, el sistema buscó, detectó, clasificó e interceptó un dron de ataque unidireccional de tamaño medio sin intervención del operador. Es la primera vez que un sistema europeo demuestra esta capacidad completa en vuelo real. Airbus prevé tenerlo operativo a principios de 2027.
ESPAÑA en primera línea: el sistema CROW en Lituania
Mientras Airbus prueba en laboratorio, España ya tiene tecnología anti-drones desplegada en zona de tensión real. El Ejército del Aire ha desplegado el sistema CROW de Indra en la base aérea de Šiauliai, Lituania, junto al destacamento de Policía Aérea del Báltico. Es la primera vez que una rotación de la OTAN llega con capacidad anti-drones dedicada.

CROW combina radar, sensores ópticos y guerra electrónica para detectar, seguir, identificar y neutralizar drones y globos sin necesidad de costosas interceptaciones cinéticas. El sistema protege al Destacamento Aéreo Táctico Vilkas — cerca de 200 militares, 11 cazas F-18 y un avión cisterna A400M — de las frecuentes incursiones de sistemas aéreos no tripulados procedentes del entorno ruso y bielorruso.
Delegaciones de varios países del norte y este de Europa han viajado a Lituania en las últimas semanas para examinar el sistema en operación. Indra ha firmado además un acuerdo con la firma belga INMAPA para comercializar CROW en Bélgica. España, que a menudo pasa desapercibida en los debates sobre defensa europea, está liderando silenciosamente una capacidad que todos necesitan.
Letonia: el laboratorio anti-drones de la OTAN
Del 9 al 13 de marzo, la OTAN inauguró su primera campaña de pruebas en el Innovation Range for Uncrewed Systems en Letonia. El campo de pruebas reunió a industria, unidades operativas y representantes gubernamentales para evaluar interceptores de alta velocidad, sistemas de guerra electrónica y soluciones de defensa aérea por capas en un entorno abierto.
La iniciativa es crucial porque hasta ahora cada país aliado desarrollaba sus propias soluciones anti-drones sin estándares comunes. Letonia cambia eso: un espacio donde los sistemas compiten y se evalúan con métricas compartidas. Si un sistema funciona en Letonia, funciona para la OTAN.
El muro de DRONES de la UE
En febrero de 2026, la Comisión Europea presentó la European Drone Defence Initiative (EDDI) — un escudo anti-drones que cubrirá más de 3.000 kilómetros de frontera oriental. La presidenta Von der Leyen lo describió como «la primera capa de un sistema de defensa aérea continental multicapa». El objetivo: capacidad operativa inicial para finales de 2026 y plena operatividad en 2027.
La EDDI se complementa con otros esfuerzos: un miembro europeo de la OTAN ha encargado un sistema láser de alta energía de 100 kW a la australiana EOS por 71,4 millones de euros. Rheinmetall despliega su Skyranger 30 — un cañón automático montado sobre vehículo blindado optimizado para enjambres de drones. Y DroneShield ha abierto una línea de fabricación de sistemas anti-drones en Europa, con entregas previstas para mediados de 2026.
La ecuación que lo cambia todo
Lo que une todos estos programas es una misma lección aprendida en Ucrania y en el conflicto con Irán: los drones baratos han roto el modelo tradicional de defensa aérea. Un Shahed-136 cuesta 20.000 dólares y puede saturar sistemas que valen miles de millones. La respuesta no puede ser gastar más — tiene que ser gastar mejor.
"Europa ha entendido que la defensa aérea del siglo XXI no se gana con misiles de 4 millones, sino con interceptores de 2 kg, láseres de 100 kW y guerra electrónica que cuesta céntimos por disparo.
El Bird of Prey de Airbus resuelve la ecuación por arriba: un dron que caza drones, reutilizable, con misiles baratos. CROW de Indra la resuelve por abajo: guerra electrónica que neutraliza sin disparar. Los láseres de EOS la resuelven en el medio: coste por disparo cercano a cero. Y la EDDI lo integra todo en un marco continental.
Lo que viene
En abril se celebra el Counter UAS Technology Europe 2026 en Londres, el mayor foro europeo dedicado a la amenaza de drones. En él se espera que varios gobiernos anuncien nuevas adquisiciones. La carrera no ha hecho más que empezar — pero por primera vez en años, Europa no va por detrás.
Para España, el despliegue del CROW en Lituania es un hito: demuestra que la industria nacional puede competir con los grandes y que el Ejército del Aire está a la vanguardia operativa de la OTAN. No es poca cosa para un país que el año pasado apenas figuraba en el debate anti-drones europeo.





