El 27 de febrero de 2022, tres días después de la invasión rusa de Ucrania, el canciller Olaf Scholz pronunció un discurso que cambió la historia de Europa. Anunció un 'Zeitenwende' —un cambio de era— y con él, 100.000 millones de euros para reconstruir las maltrechas Fuerzas Armadas alemanas. Alemania, el país que durante décadas evitó cualquier protagonismo militar, había despertado.

De potencia económica a potencia militar
Durante la Guerra Fría, Alemania Occidental mantuvo un ejército poderoso por necesidad: era la primera línea de defensa frente al Pacto de Varsovia. Pero tras la reunificación y el fin de la amenaza soviética, la Bundeswehr fue desmantelándose sistemáticamente. Los presupuestos se recortaron, los cuarteles se cerraron y las capacidades se evaporaron.
En 2014, cuando Rusia anexionó Crimea, la Bundeswehr estaba en un estado lamentable. Informes internos revelaron que solo el 30% de los helicópteros podían volar, los submarinos pasaban más tiempo en dique seco que en el mar, y había unidades de tanques que compartían cañones para los ejercicios.

"Durante años, Alemania confió su seguridad a otros. Ese lujo ya no existe.
¿En qué se gastan los 100.000 millones?
El fondo especial se destina a modernizar todas las ramas de las Fuerzas Armadas. Las compras estrella incluyen 35 cazas F-35 estadounidenses para la misión de disuasión nuclear, helicópteros de ataque, sistemas de defensa aérea y munición —mucha munición—. Alemania tenía reservas para apenas dos días de combate de alta intensidad.
También se invierte en digitalización, ciberseguridad y en el desarrollo del futuro tanque europeo MGCS junto a Francia y España, y del caza de sexta generación FCAS. Alemania quiere ser el motor industrial de la defensa europea.
El problema del personal
El dinero solo no basta. La Bundeswehr tiene actualmente unos 183.000 soldados, muy lejos de los 500.000 de la Guerra Fría. Y al igual que España, tiene serios problemas de reclutamiento. Alemania debate abiertamente la vuelta del servicio militar obligatorio, abolido en 2011.
El ministro de Defensa Boris Pistorius ha propuesto un modelo de 'servicio selectivo': todos los jóvenes serían evaluados y un porcentaje sería llamado a filas. La propuesta genera debate, pero cada vez tiene más apoyos ante la evidencia de que el modelo profesional no genera suficientes soldados.
El cambio cultural
Quizás lo más significativo es el cambio de mentalidad. Durante décadas, el pacifismo fue casi una religión de estado en Alemania. El pasado nazi pesaba como una losa y cualquier protagonismo militar era tabú. Hablar de defensa generaba incomodidad.
Ucrania cambió todo. Las encuestas muestran que la mayoría de alemanes ahora apoya el rearme. Los políticos que antes evitaban el tema ahora compiten por parecer más duros en defensa. El tabú se ha roto.
"Alemania ha pasado de ser el país que no quería hablar de tanques a ser el país que los fabrica para toda Europa.
Líder de la defensa europea
Con el mayor PIB de Europa y ahora el mayor presupuesto de defensa del continente, Alemania está destinada a liderar la defensa europea. Ya comanda la presencia avanzada de la OTAN en Lituania y ha prometido mantener una brigada permanente en el Báltico.
La industria alemana también se reactiva. Rheinmetall, KNDS, Hensoldt y otras empresas están aumentando producción y contratando. Alemania no solo quiere tener un ejército fuerte, quiere fabricar las armas para toda Europa.
Los retos pendientes
El camino no será fácil. La burocracia alemana es legendaria y los procesos de adquisición siguen siendo lentos. Hay escasez de técnicos y especialistas. Y el fondo especial de 100.000 millones, aunque impresionante, ya se está agotando más rápido de lo previsto por la inflación y el encarecimiento de los sistemas de armas.
Alemania tendrá que mantener el gasto en defensa por encima del 2% del PIB durante décadas si quiere recuperar las capacidades perdidas. Es un compromiso generacional que requerirá consenso político y social sostenido.
Pero el rumbo está claro. La Alemania que rechazaba enviar cascos a Ucrania en 2022 ahora envía tanques Leopard y sistemas Patriot. El gigante europeo ha despertado, y eso cambia el equilibrio de poder en todo el continente.

